Insistencia, según yo infundada.


Deambulo por una calle, la veo a lo lejos y no sé si quiero que se acerque pero lo hace. Hace preguntas y comentarios del día anterior, o más bien de hace algunas horas… la miro y no puedo soltar una sonrisa, me parece hasta cierto punto, absurdo todo lo que dice (insiste de manera tonta que bailé sobre una mesa) vuelvo a reír y comenzamos a caminar. Estoy conociéndole en otro contexto y no hay duda alguna, no deja de sorprenderme pero jamás cruzaré la línea, soy jota y qué??!!. Me quedo mirando unas cosas y ella se adelanta, o se va en su defecto. Compro rápido, no soy de las personas que se tardan pensando en que adquirir (lo veo y lo compro, ya después suelo arrepentirme pero solo sucede pocas veces)… a avanzado unos 10 metros, voltea y pregunta si me espera, le alcanzo y continuamos caminando. La visibilidad, pese a existir algunos focos, no resulta ser del todo suficiente, el aire frio comienza a calarme y me arrepiento de no haber llevado otro suéter, voy algo absorta pero comienza su interrogatorio, indaga sobre si se estaba vendiendo marihuana o alguna droga en el sitio donde estuvimos hasta hace algunas unas horas. Suelto una carcajada

- o sea, ¿Ud. piensa que soy una drogadicta o un perro policía que detecta sustancias prohibidas?

-Jajaja claro que no!!! Pero pensé que eras conocedora.

-sea como sea, no percibí olor alguno, ya ve que me pusieron a cuidar las bolsas, ¿no? Ni tiempo para darme cuenta.

-Jajaja cierto! Pero después te perdiste, cuando pregunté por ti quien sabe donde andabas.

Continuó riendo por la sarta de tonterías que solía decir de cuando en cuando. Dijo y solo faltaba yo para poder marcharnos. Llegó el transporte nos llevaría cuesta abajo, una camioneta de redilas. Durante la travesía, un camino algo tortuoso, continuó solicitando que (yo) podría darle respuestas en cuanto al asunto de las drogas, insistí que me era ajeno el tema y volvió a retomar aquel el del baile sobre la mesa

-no Mtra., ese tipo de lugares no me agradan ya se lo había dicho, demasiada gente para mi gusto y eso de bailar pues nada más no. Quienes si lo hicieron fueron ooootr@s!!! (dirigiéndome a ella).

-¿Te estás burlando?- y me propina un golpe en el brazo.

-Ouch!!Claro que no!!! Jijiji.

Me gustó verle así, tan despreocupada, tan sonriente aunque fueran tonterías por las que lo hiciera, sugirió y volteara a mirar las estrellas cosa que no hice porque preferí voltear hacia el vacio que se podía observar al lado del camino. Quizá y no sea que me guste, quizá y pueda ser algo de admiración pero como justificar el hecho de ponerme nerviosa cuando le tengo cerca. Por cierto que durante el “viaje” de cuatro días no perdió la oportunidad de darme golpecillos en los brazos a la menor provocación =S =S =(, ese tipo de actitudes las tomo sólo cuando alguien me cae relativamente bien, ¿será que ella practica lo mismo, o solo me agarro de saco de aserrín?

1 han dicho:

Nina Canuna | 23 septiembre, 2009 22:25

Está buscando contacto físico, oiga. Ya le he dicho miles de veces... nomás dele un sustito pequeñito. ;)

¡bechos!