Hoy mientras caminaba bajo el sol asfixiante de las 3 pm recordé la primera vez que no llegué a dormir a mi casa. Las circunstancias bajo las cuales ocurrió el suceso no son muy nítidas, y no es porque haya estado fuera de mis 5 sentidos, el punto es que llamé cerca de las 23:00 hrs diciendo que me resultaba imposible regresar, puesto que el transporte ya hacia 2 horas se había terminado, que no estaba en la disposición económica para pagar un taxi, que por estos rumbos están bien pinches caros, que nadie de las personas de las que me hacia acompañar contaba con carro y que mucho dudaba que alguno de sus hijos, mis hnos., se dignara a ir por mí, así que terminé diciendo:


-Mañana temprano llego, y por si lo está pensado me quedaré en casa de fulanita.


Abruptamente colgó el teléfono, le llamé por segunda ocasión pero obviamente en esta ya no quiso hablar. Al día siguiente, como bien había prometido, a las 8 am estaba en la puerta de la casa, o adentro más bien dicho. Se sentía algo denso el ambiente y ella sólo atinó a decir:


-Así me gusta.¡¡ Quién sabe con quién diablos te fuiste a revolcar!!


En ese momento me dieron muchas ganas de reír, ya que lo primero que vino a mi mente fue contestarle para mis adentros


-Si supiera que me gustan las mujeres y que sí, dormí con una, pero no, no pasó nada.



No hay duda, el calor de las 3 pm. apendeja.


Lo traía atorado.

Soy lo suficientemente egoísta como para no hacer evidente que me siento mal y por lo tanto evitar el contárselo a alguien más. No sé, no puedo andar por la vida diciendo lo que me aqueja, ello no indica que no tenga con quien poder hacerlo, si hay pero no me gusta; sé que me sentiría incómoda, de ahí que prefiera ser como una caja, una cajita.


Alguien podrá argumentar que quizá claudico, puesto que en este blog, que es mío y no de Uds., he escrito cosas que se puedan preciar de viscerales, pero el meollo está que aquí nadie me conoce, aunque de pistas para saber de qué pie cojeo. Y sí, llevo días sintiéndome ansiosa y dispersa, no dejo de darle vueltas a… a una situación que no posee mucha lógica pero que sí, si termina trastocando mi relativa calma ¿qué es? Una persona. Es en momentos como este donde quisiera tener la certeza de lo que me rodea y de lo lejano también. Pero quién soy yo para pedir semejante cosa.


Hablar, hablar sería la solución pero no ¿por qué? Porque ya obtuve una respuesta a medias y yo, yo no sé luchar, si me dan una negativa como contestación a una cuestión que implique sentimientos la acepto y trato de omitirla en lo sucesivo. Persistir, insistir no es lo mío.


Sólo me resta “decir”: ya se me pasará.


Por cierto, si se celebra semana santa ¿sería correcto desear Feliz crucifixión, sábado de gloria y por ende resurrección? Ya sé, ya sé me iré al infierno.

Palabras más, palabras menos...




"Te dije que estaba caliente" -mi mamá cuando accidentalmente quemé a una de mis hnas. Ah! y otras personas con la temperatura corporal algo alta.

" Dispersa, tengo ganas de vomitar" -una conocida que estaba pasada de copas.
"Con wevos! jalale con wevos" -la primera vez que fumé hierba.

"Ya ni lo esperes, no va a regresar"-cuando mi perro se perdió y a las pocas horas lo encontraron bien tieso, bueeeno se murió pues.

" Te drogas, ¿verdad?"- mi familia, cuando tengo los ojos con clara evidencia de desvelo.

"Echame aire"- siempre que llego a la casa.

"Debería vestirme de mujer para que mis alumnos me respeten"- Él.

"¿En serio quieres que te queme el brazo?"

"No juegues con mi mano porque siento cosas raras "- alguien

"Acepta que te equivocaste"-siempre me lo repito

"Ya te quiero ver, un día te vas a enamorar y tendrás que retractarte... vas a ver"- Un buen amigo.

"Dispersa! ya saca la estopa"- un pendejo.

"Ya sabía que eras lesbiana" - un amigo gay.

"jajajajajajaja queeee!!??" respuesta de alguien tras haberle dicho préstame algo con punta (estábamos hablando de "120 días" del Marqués)

" Una piedra tiene más vida que tu"

"Ya sabemos que fuiste tu ¿por qué lo hiciste"- regaños por poner pegamento en la silla de una profesora de historia que me caía y cae MAL. Fui delatada.

" Nada de medias tintas"

y la peor de todas:



"TE LO DIJE"
-¿Les han practicado algún examen médico con anterioridad?- dije

-No, a mi no.- contestó una de ellas.

-A mi tampoco, ¿por qué? ¿es complicado?- respondió otra.

-Mmm... ya veo. No, no lo es. Yo ya he pasado por eso pero no sé cómo lo vayan a hacer aquí, porque cuando fui a Puebla hicieron que me quitara toda la ropa, bueeeeno no toda sólo se queda una con la ropa interior.- afirmé con todo convencimiento.

Una vez que terminé de decir estas palabras una de las niñas comenzó a ponerse nerviosa y noté que poco a poco enrojecía. Todas guardaron silencio. El momento de entrar a la habitación de la inspección se acercaba. A dos personas de ser las próximas por pasar, mi lado diabólico no pudo ser contenido y nuevamente saqué a colación el tema de la inspección física:

-¿Saben? no sé, pero algunas veces también llegan a practicar "tacto rectal" en los exámenes, porque si saben lo que es, ¿verdad?

¡¡¡Tacto rectal!!! fue como soltar una bomba, ya que en vista de que nadie dijo algo me di a la tarea de explicárselos, hasta me incliné sugiriendo la forma en que se llevaba a cabo. Obviamente debido al número de personas que tendrían que pasar todo se limitaría a una auscultación sin más. No obstante, mis palabras ya habían surtido efecto, nuevamente en la chava que con anterioridad se había puesto rojita. De pronto comenzó a frotarse las manos, noté que sudaba. su nerviosismo era palpable.

- ¿me apartas mi lugar?- me dijo
- Claro, no tardes eres la próxima en entrar.- contesté.


Después de estas palabras, por más que la busqué, no le pude encontrar.

Eso ocurrió hace 4 años mientras esperábamos el certificado médico que nos solicitaban como requisito para ingresar a la universidad. A veces me remuerde la consciencia porque quizá por mi culpa esa chava no entró a la licenciatura que quería... neeeee!!! pero la mayoria de las ocasiones me cago y recontra cago de la risa cuando lo recuerdo.