Difícilmente algo hace emanar agua de mis ojos, es complicado que el pecho se me oprima y termine materializando los sentimientos en forma de lagrimas, no me gusta, casi no puedo llorar.


Recuerdo cuando murió el abuelo.

Dicho señor gustaba de mujeres jóvenes, "rabo verde" como se dice coloquialmente; era algo paranoico y todos, todos eran ladrones en potencia cuando se le olvidaba donde dejaba las cosas. Pese a su enfermedad salía a comer dulces a escondidas, tan ojete era que ni siquiera nos hacia participes de sus "travesuras" como buenos cómplices, ¡no! hasta de nosotros niños se ocultaba. Era un individuo tacaño, codo y con cierta manía de guardar cosas inservibles, como recibos o notas de compras de hace 15 o 20 años. Le conocí personalmente cuando tenía yo 11 años, antes de eso siempre fue un hombre relativamente joven de barba partida atrapado en una fotografía algo desgastada. Siguiendo mi carecterístico modo de ser, fue muy poco lo que llegamos a conversar y es que me caia mejor el de la foto, ya que podíamos pasar horas sin pronunciar palabra alguna y yo, yo me sentía bien.


Una de las cosas que siempre me gustó fue verlo rasurarse, él no usaba rastrillo, él usaba navaja de afeitar, una crema rara, jabón y una tasita verde que me causaba mucha gracia, todo un rito que miraba a detalle. Fue director de un coro religioso, razón por la cual a veces cantaba o intentaba enseñarnos pero sólo obtuvo las risitas burlonas de mis hermanas, no mías, bueno, bueno también me reía.


En general fue una persona amargada y tacaña, carácter que dicen heredé. Sólo una ocasión disfruté de su generosidad, otorgándome la módica cantidad de $1.80, acto seguido me regaló una alcancía de Snoopy, aun no descubro que me quiso decir con tal acto.


24 de diciembre de 2005 pereció, un sándwich de atún que me acompañaba, llenó el hueco que se me formó en el estómago tras ser anunciada la noticia. Tampoco pude llorar.

Hoy encontré su foto y platiqué con él, no hubo retroalimentación, creo que nos hizo falta tiempo y a mí, a mí disposición.

2 han dicho:

Nina Canuna | 14 julio, 2010 09:20

Pues si quiere, le puedo dar unas clases de cómo llorar a cualquier hora, bajo cualquier circunstancia, con cualquier persona....

Me he vuelto muy chillona.... chingado. Mi amá nos enseñó de que "el chillas es muestra de debilidad".Pos a mí me vale madre, es mejor que digan pinche jota, a que me pase algo por no desahogarme...

Ojo.... dije desahogarme.... no ahogarme en mis penas.

:P

¿no andará usted en sus días?

Fíjese que dicen ciertas personas que eso es mito, y la madre.... pero pos en lo personal, a mí sí me afecta....

bechos, werca!

Anónimo | 16 julio, 2010 07:30

Suele suceder...
El tiempo no regresa. Y pues ahora mejor platique conmigo no?
Tal vez yo la pueda hacer llorar que le parece?
Jejejeje!
Saludos, espero encontrarla pronto en msn, pues necesito comunicarle algo...
Besos!

P@To